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por el Pastor Manuel Morales
28 de junio del 2012

2 Crónicas 20:1-12

Los problemas son parte de nuestra vida, ellos aparecen cuando menos los esperamos, sean económicos, profesionales, matrimoniales, o enfermedades y pérdidas, interrumpen nuestros planes y requieren atención urgente. Una de las armas del Diablo para desanimarnos es hacernos creer que estas situaciones no son importantes a los ojos de Dios, pero la Palabra de Dios nos enseña que Él está más interesado en nuestros problemas de lo que realmente nosotros creemos.

La historia del Rey Josafat nos brinda un manual para actuar en situaciones de crisis. Él se enfrentaba a un problema que comprometía su reino y la vida de los suyos. Pero Josafat no se auto conmiseró, lamentó o desesperó en medio de esa circunstancia. No trazó su propia estrategia y después la presentó a Dios para que la bendijera… Él busco a su Dios primero. Hizo lo que cada uno de nosotros debemos hacer cuando las situaciones difíciles tocan nuestra puerta. En primer lugar él y todo el pueblo buscaron a Dios en oración. Muchas veces la oración es un recurso más en vez de convertirse en lo primero y más importante que debemos hacer.

En segundo lugar, recordó las obras de Dios a favor de su pueblo en el pasado, es siempre una fuente de ánimo e inspiración traer a la memoria las veces que en ocasiones semejantes a las que estamos viviendo o aún más difíciles, nuestro Dios obró de manera poderosa, nos dio victoria y actuó a favor de su pueblo y no abandonó ni por un instante a sus hijos.

En tercer lugar, dieron alabanzas al Señor y siguieron sus instrucciones. Cuando el pueblo de Dios alaba a Dios suceden cosas. Cuando los hijos de Dios obran en obediencia su Padre celestial manifiesta todo su poder y cuidado a su favor y cumple sus propósitos en sus vidas. Los ejércitos enemigos esparcidos y muertos en el desierto de Tecoa son un claro testimonio de ello (v. 20).

No nos inquietemos ni se impaciente. Lo que nos sucede a nosotros también le preocupa a Dios. Él está interesado en obrar a favor de sus hijos si en medio de las adversidades que vienen a nuestra vida, acudimos a Él en una actitud de oración llenos de esperanza, recordando que el mismo Dios que obró en el pasado en la vida de Josafat y su pueblo, es el Dios salvador, redentor de su iglesia en el Día de hoy, Su amor y misericordia no han menguado para obrar a favor de sus hijos que le buscan.